NUESTRA CULTURA DE LA DROGA

Las drogas han sido parte de nuestra cultura desde mediados del siglo pasado. La música y los medios de difusión las popularizaron en la década de los 60, invadiendo todos los aspectos de la sociedad.

Se estima que unos 208 millones de personas consumen drogas ilegales internacionalmente. En Estados Unidos, los resultados del Estudio Nacional sobre el Consumo de Drogas y Salud de 2007 mostraron que 19,9 millones de los estadounidenses (o el 8% de la población de 12 años o más) había consumido drogas ilícitas el mes anterior al estudio.

Probablemente conoces a alguien que ha sido afectado directa o indirectamente por las drogas.

La droga más comúnmente usada (y abusada) en Estados Unidos es el alcohol. Los accidentes automovilísticos relacionados con el alcohol encabezan la lista como la segunda causa de muerte de jóvenes en los Estados Unidos.

La droga ilegal más comúnmente usada es la marihuana. De acuerdo con el Informe Mundial sobre la Droga de las Naciones Unidas en 2008, cerca del 3,9% de la población mundial entre los 15 y los 64 años consume marihuana.

Los jóvenes, hoy, están más expuestos a las drogas que nunca antes. Basado en una encuesta realizada por los Centros para el Control de Enfermedades en el año 2007, el 45% de los estudiantes de secundaria bebieron alcohol en todo el país y el 19,7% fumó marihuana durante el último mes.

En Europa, estudios recientes entre los adolescentes de 15 y 16 años muestran que el uso de la marihuana varía por país desde un 10% hasta más del 40%, con los porcentajes más altos de jóvenes en la República Checa (44%), seguida por Irlanda (39%), el Reino Unido (38%) y Francia (38%). En España y el Reino Unido, el uso de la cocaína entre jóvenes de 15 a 16 años es de un 4% a un 6%. El uso de la cocaína entre la gente joven se ha elevado en Dinamarca, Italia, España, Reino Unido, Noruega y Francia.

“Mi meta en la vida no era vivir… era drogarme. Al pasar los años, me hice adicto a la cocaína, a la marihuana y al alcohol bajo la falsa creencia de que eso me permitiría escapar de mis problemas. Las cosas simplemente empeoraron. Me mantenía diciéndome a mí mismo, voy a dejarlo totalmente después de usarlo la última vez. Y nunca ocurrió”. — John

“Esto comenzó con la marihuana, después las pastillas (éxtasis) y ácido, haciendo combinaciones de todos los tipos de drogas, hasta el punto de sobredosis para tener viajes más largos. Una noche tuve un mal viaje… Recé y llore para que este sentimiento se fuera, oía voces en mi cabeza, sentía escalofríos y no pude salir de casa durante seis meses. Pensaba que todos me vigilaban. No podía caminar en lugares públicos. ¡Hombre! Ni siquiera podía conducir.

Acabé sin hogar y viviendo en la calle, dormía en una caja de cartón, mendigando y luchando para encontrar la manera de conseguir mi siguiente comida”. — Ben